Ilustración de gastroplastia endoscópica y tratamiento farmacológico de la obesidad
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Si ya existen fármacos para perder peso, ¿qué papel tiene la gastroplastia endoscópica?

Los medicamentos para tratar la obesidad, como la semaglutida o la tirzepatida, han ampliado considerablemente las opciones disponibles. Ante estos avances, surge una pregunta razonable: ¿sigue teniendo sentido la gastroplastia endoscópica?

La respuesta es que puede tener un papel en determinados pacientes. Sin embargo, disponer de más tratamientos no significa que todos deban recibirlos ni que combinarlos sea siempre mejor. La elección debe adaptarse a la situación clínica, los objetivos y las preferencias de cada persona.

¿Qué es la gastroplastia endoscópica?

La gastroplastia endoscópica, también conocida como ESG, es una técnica que permite hacer suturas dentro del estómago mediante un endoscopio que se introduce por la boca.

Estas suturas modifican la forma del estómago y reducen su capacidad, lo que ayuda a sentirse lleno con menos comida. No se extirpa una parte del estómago, como ocurre en la manga gástrica quirúrgica.

Aunque se realiza sin incisiones en el abdomen, sigue siendo una intervención médica: requiere anestesia, una valoración previa y seguimiento posterior, y tiene posibles complicaciones.

Puedes conocer mejor la técnica en este artículo sobre qué es la gastroplastia endoscópica.

¿Los medicamentos han sustituido a la gastroplastia?

Los fármacos actuales pueden conseguir pérdidas de peso importantes, pero la respuesta y la tolerancia varían entre personas.

La gastroplastia puede valorarse en pacientes seleccionados cuando la respuesta a otras medidas es insuficiente, existen dificultades para mantener un tratamiento farmacológico o se considera apropiada una estrategia endoscópica.

Eso no significa que sea superior a los medicamentos. Tampoco significa que todas las personas deban probar primero un fármaco antes de plantearse una intervención.

La decisión requiere valorar el conjunto del paciente: el grado de obesidad, las enfermedades asociadas, los tratamientos anteriores, sus riesgos y las expectativas a largo plazo. En algunos casos, también debe considerarse la cirugía bariátrica.

¿Se puede combinar la gastroplastia con medicamentos?

Sí. La gastroplastia y los medicamentos para tratar la obesidad pueden utilizarse conjuntamente en determinados pacientes.

La combinación puede plantearse desde una estrategia planificada o durante el seguimiento, por ejemplo, si la pérdida de peso resulta insuficiente. Pero la posibilidad de combinar tratamientos no demuestra, por sí sola, que hacerlo sea necesario o más eficaz para todos.

¿Qué observó un estudio con liraglutida?

Un estudio publicado en Gastrointestinal Endoscopy comparó dos grupos de pacientes: uno tratado con gastroplastia endoscópica sola y otro que añadió liraglutida cinco meses después del procedimiento.

En los 52 pacientes incluidos en la comparación, la pérdida media de peso al año fue:

  • 20,5 % del peso inicial con gastroplastia sola.
  • 24,7 % del peso inicial con gastroplastia más liraglutida.

Los resultados sugieren que añadir un medicamento puede aportar un beneficio adicional en algunos pacientes. Sin embargo, fue un estudio pequeño y no aleatorizado: las personas decidían si aceptaban el fármaco, por lo que podían existir diferencias entre los grupos que influyeran en el resultado.

Además, estas cifras son medias del estudio, no una predicción individual. Y los resultados con liraglutida no deben trasladarse directamente a semaglutida o tirzepatida.

¿Está demostrado que la combinación es siempre mejor?

Todavía no.

Una revisión sistemática y metaanálisis publicada en 2026 encontró resultados variables entre los estudios y no estableció una superioridad consistente de la combinación a largo plazo.

Por tanto, la interpretación más prudente es que la combinación puede ser una opción para pacientes seleccionados, pero no debe presentarse como una estrategia universalmente superior. Se necesitan estudios más sólidos para aclarar qué pacientes se benefician más, cuándo conviene añadir el medicamento y cuánto tiempo mantenerlo.

¿Cómo se elige el tratamiento más adecuado?

El objetivo no es escoger la técnica más novedosa ni sumar tratamientos automáticamente, sino encontrar una estrategia proporcionada a las necesidades de cada persona.

Para decidir, conviene valorar:

  • El grado de obesidad y sus consecuencias sobre la salud.
  • La respuesta y la tolerancia a tratamientos previos.
  • Los beneficios y riesgos de cada opción.
  • Las preferencias del paciente y la posibilidad de mantener el tratamiento.
  • La necesidad de seguimiento y ajustes a largo plazo.

La alimentación, la actividad física y el acompañamiento profesional forman parte del tratamiento tanto si se utilizan medicamentos como si se realiza una gastroplastia. Son parte fundamental.

La gastroplastia endoscópica sigue teniendo un papel, pero su indicación debe individualizarse. En algunos pacientes puede utilizarse como tratamiento principal; en otros, puede formar parte de una estrategia combinada.

Explicación en vídeo

Referencias

  1. Badurdeen D, et al. Endoscopic sleeve gastroplasty plus liraglutide versus endoscopic sleeve gastroplasty alone for weight loss. Gastrointestinal Endoscopy. 2021;93(6):1316–1324.e1. Consultar publicación.
  2. de Quadros LG, et al. Comparison of the concomitant use of anti-obesity medications with endoscopic sleeve gastroplasty versus endoscopic sleeve gastroplasty alone: a systematic review and meta-analysis. Surgical Endoscopy. 2026;40:6508–6527. Consultar publicación.

Autor: Dr. Joan Llach
Gastroenterólogo y doctor en Medicina por la Universitat de Barcelona. Hospital Clínic de Barcelona.

Este contenido es informativo y no sustituye una valoración médica individual.

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